Cambio de horario: Los niños son los más afectados

  • La medianoche de este domingo 14 de agosto de 2016 debemos adelantar 1 hora para comenzar a regirnos por el horario de verano. El desajuste puede provocar somnolencia, fatiga e hipertensión los primeros días.

Freedigitalphotos.net“Los niños son los más afectados con el cambio de horario, porque su ciclo sueño-vigilia es poco flexible y necesitan más tiempo para adaptarse”. Así lo afirma la doctora Nelly Baeza, coordinadora del Programa de Salud Pública de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Central, al ser consultada por el próximo cambio de horario de verano que se realizará este sábado 13 de agosto.

Según explica la facultativa, tenemos un ciclo sueño-vigilia que se ve afectado con la presencia de la luz y los horarios cotidianos. “Este cambio de hora nos afectaría más, ya que debemos dormir una hora menos que el día anterior, y adaptarnos a ello es lento”, agrega.

Entre los síntomas de esta desajuste está la somnolencia, fatiga e hipertensión los primeros días. El proceso de ajuste a este nuevo ritmo de sueño vigilia, levantándonos 1 hora antes que en el invierno, puede tomar aproximadamente 10 días.

Para atenuar estos efectos, lo ideal es comenzar, al menos cuatro días antes del cambio de hora, el descanso 15 minutos antes y además poner el despertador 15 minutos antes. De esta manera sumar en 4 días, 1 hora antes para dormir, así nuestra adaptación al cambio de horario será un evento vivido con menos dificultad.

“El que exista un feriado colabora en que podamos adaptarnos mejor, pero la semana próxima será más agotadora de lo habitual”, asegura la Dra. Baeza. Tomar líquidos durante el día, descansar entre 6 a 8 horas diarias según la edad, uso de despertador e iniciar reposo un poco más temprano son algunos otros tips que nos ayudarán a hacer este cambio.

Datos sobre los trastornos del sueño

Estudios recientes han demostrado que al menos la mitad de la población sufre de trastornos del sueño, muchos de los cuales están asociados a problemas de insomnio, por ejemplo.

Este nuevo cambio de horario, en donde tendremos una hora “menos” de sueño, significa la posible aparición de trastornos del sueño, siendo los más comunes el insomnio y la hipersomnia, que es el sueño excesivamente prolongado, que pueden llegar a afectar de manera importantes las relaciones sociales y personales.

Un tercio de lactantes sufre de insomnio, una patología que afecta gravemente los ciclos de vigilia, manteniendo a los que lo padecen hasta avanzadas horas de la noche sin poder conciliar el sueño, además de inhibir el descanso adecuado. En adultos, se estima que al menos un 50% sufre de este tipo de trastorno del sueño. Las causales tienen múltiples razones, pero una de las más comunes es aquella asociada a los trastornos del ciclo de sueño-vigilia.

En uno de los últimos estudios desarrollados en 2.493 personas el año 2015, a cargo del Dr. Pablo Brockmann, presidente de la Sociedad Chilena de Medicina del Sueño, se descubrió que las personas duermen menos horas de lo necesario en la semana, 7,08 horas diarias. Sin embargo, el fin de semana el promedio aumenta a 8,4 horas. El insomnio afecta tanto a hombres como a las mujeres y se calcula que el nivel de subnotificación es del orden del 80%.

Los trastornos del sueño, particularmente en niños y adolescentes, está afectándolos en un período que hace altamente vulnerable su desarrollo neurológico y de otras zonas blandas del cuerpo.

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