Ojo con la rutina de los niños en vacaciones

 Psicóloga de la U. del Pacífico advierte que no es bueno que las vacaciones estén marcadas por la falta absoluta de normas y rutinas, y entrega algunos consejos para que luego la vuelta a clases no sea una pesadilla.

 

Fotografía por Stockimages

Así como es fundamental que la rutina veraniega de los niños incluya espacios de recreación o de actividades no ligadas a las exigencias académicas, tales como deportes o hobbies dentro de sus intereses y motivaciones particulares que les permiten desarrollar nuevos aprendizajes, los especialistas recomiendan que también practiquen quehaceres que los mantengan activos frente a futuros requerimientos escolares, de modo que la vuelta a la rutina de marzo no sea un calvario.

“Lo ideal es que la rutina de vacaciones no esté marcada por la falta absoluta de normas y rutinas que estaban presentes durante la etapa escolar. Lo mejor en estos periodos es flexibilizar los horarios de sueño y comidas, entre otros, pero sin alterarlos totalmente, ya que esto influye en los ritmos y hábitos que los niños ya tienen instalados”, sugiere la docente de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico, Verónica Navarrete.
La psicóloga también recomienda integrar al niño actividades que, por una parte, les permitan desarrollar interés y motivaciones personales, y a la vez mantener una organización de los tiempos y las rutinas. “En los periodos de vacaciones es relevante que el niño siga activo y realizando actividades que lo mantengan ocupado y que a la vez refuercen la adquisición de nuevas habilidades y destrezas. Esto debe ser orientado según la etapa evolutiva del niño”, señala.
Como ejemplos, la especialista propone algunas actividades ideales para los niños, de acuerdo a su
edad:
·      Entre 3 y 6 años: se recomiendan todas las actividades relacionadas con destrezas motoras y de coordinación, actividades deportivas o recreativas al aire libre. Los deportes y la natación, entre otros, son de gran utilidad.
·      Entre 6 y 10 años: son aconsejables los juegos de salón que permiten compartir con otros y a la vez ejercitar habilidades básicas de comprensión lectora y numérica. Son ideales en este periodo los juegos de salón para jugar en grupo, tales como el monopoli, ir de compras, ludo, damas, juegos de estrategia, entre otros, que les permiten ejercitar y realizar transacciones simples. También son apropiados los juegos que les permiten realizar experimentos, ya que en esta etapa aprenden lo que ven a nivel concreto, juntando materiales y exponiéndolos a diversas actividades. Los juegos de construcción y armado de diversos objetos, tales como aviones, autos, pulseras y libros, son también adecuados.
·      Desde la pre pubertad a la adolescencia: los jóvenes se centran en la construcción de identidad. En este sentido, buscan activamente espacios de soledad e intimidad. Los libros, principalmente de novelas y poesías, junto con la música y los videojuegos, comienzan a llenar el ocio de los adolescentes. Sin embargo, en esta etapa también es relevante la supervisión adulta, ya que muchos jóvenes comienzan a ser dependientes de sus videojuegos

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