El gimnasio, una alternativa viable y segura contra la obesidad infantil

ID-10046413Para abordar este tema se han tomado medidas como por ejemplo; Ley Super 8, aumento de las horas de educación física en los colegios, etc. Sin embargo, para Daniel Sfeir, CEO de la cadena de gimnasios Anytime Fitness, la raíz del problema radica en la falta de creación de conciencia de llevar una vida sana a largo plazo, en la que el deporte pase a ser parte de la rutina diaria. 

Desde pequeños debe inculcarse en la rutina diaria el deporte. El experto recomienda hacerlos participar en deportes recreativos y sí demuestran interés, incentivar el deporte competitivo. Así, el deporte pasa a ser rutinario en la vida del niño, tal como es lavarse los dientes.

El contacto con la activad física debe comenzar desde el minuto del nacimiento del bebé, ya que es ésta la que finalmente desarrolla el equilibro, balance, fuerza, velocidad y coordinación, que luego se transforma en algún tipo de entrenamiento o deporte en la niñez o adolescencia.

El gimnasio como alternativa

El CEO de Anytime Fitness afirma que es “extremadamente recomendable, ya que es cuando estamos en crecimiento que definimos practicante nuestro metabolismo y nuestra predisposición a enfermedades cardiológicas, diabetes, etc.  Por otra parte, durante el crecimiento es cuando nuestros niveles hormonales están más altos, por lo que el desarrollo y calidad muscular que logremos en esa etapa también es muy relevante para el futuro”.

Es necesario tener en consideración los objetivos del menor, su complexión física y las limitaciones propias de los niños. Por lo mismo, pasa a ser muy relevante que los gimnasios y profesionales cuenten con el conocimiento y preparación necesaria.

Finalmente, es importante destacar que al minuto de inscribir a un niño en un gimnasio, los padres deben fijarse en que éste cuente con los programas y profesionales especializados para poder atender la complejidad de las necesidades de los menores. También es fundamental que sea un ambiente seguro, controlado y por otra parte no masivo, ya que un niño siempre va a requerir atención.

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