Trastorno bipolar

El trastorno bipolar o también llamado enfermedad maniaco-depresiva, es una afección psiquiátrica que provoca bruscos cambios en los estados de ánimo del que padece la enfermedad. Se producen cambios de la alegría más extrema a la súbita depresión. Es una de las enfermedades más estudiadas dentro del campo de la psiquiatría, y el efecto de la misma sobre las relaciones sociales son devastadoras.

Freedigitalphotos.netTal y como se explica en la revista de Santiago de Chile sobre neuro-psiquiatría llamada Scielo, el apoyo por parte de las personas más cercanas es de vital importancia, por ello, la remisión completa sin ninguna recaída a lo largo del año sólo se ha producido en aquellos casos en los que el apoyo social ha sido mayor. Son sólo los mejores psiquiatras los que saben cómo guiar a los pacientes y orientar a las familia para que el trastorno bipolar sea lo más llevadero posible. Todo el éxito que los profesionales logran no sería posible sin una base farmacológica que junto con la ayuda psicológica y afectiva, completan el tratamiento ideal para esta grave afección.

Afecta tanto a hombres como mujeres y suele comenzar ya en la pubertad o en la juventud. Lo que todavía se desconoce es el origen del trastorno bipolar, aunque sí que es cierto que la herencia genética juega un papel importante en su aparición. Lo peor de esta afección es la incertidumbre, ya que los ataques o cambios bruscos del estado anímico del paciente ocurren de un momento a otro sin motivo alguno. Sin embargo, en algunas ocasiones determinadas se ha podido comprobar la aparición de uno de éstos episodios maníacos y entre las más comunes distinguimos el parto, la ingesta de medicamentos como antidepresivos o drogas psicoactivas.

A la hora de poder detectar el trastorno bipolar, en lo que se llama fase maníaca se puede observar una clara distracción en el paciente, pocas horas de sueño, problemas a la hora de discernir y problemas para controlar su temperamento. Suelen mostrar también un comportamiento inapropiado, abusando de bebidas alcohólicas o drogas, gastando dinero sin ningún tipo de control o manteniendo relaciones sexuales con multitud de personas incluso desconocidas. El carácter es de lo más irritable y aunque suelen comprometerse excesivamente en las actividades o tareas, después suelen sufrir caídas a nivel emocional que les dificultan cumplir con su labor.

En la fase depresiva sin embargo, manifiestan un estado de ánimo bajo y depresivo. Les cuesta también mantener su atención focalizada en algo en concreto y sufren problemas alimenticios por la pérdida de apetito. Se sienten como minusválidos, con una fatiga y cansancio constante y tratan de aislarse de todo aquel que les rodea. Los pensamientos que les rondan la mente son de lo más negativos y en algunos casos pueden llegar a ocasionar la muerte por suicidio.

Ambos tipos de síntomas pueden presentarse de forma combinada, y es lo que se conoce como estado mixto, y si justo después de presentar un signo, aparece otro, se trata de un ciclo rápido. El trastorno bipolar es una de las enfermedades más complejas y difíciles de tratar, más aun cuando se desconocen las causas y el momento preciso en el que un episodio maníaco depresivo puede aparecer.