Diversos factores inciden en capacidad intelectual: la genética aún más

Si bien existen múltiples factores que pueden incidir en el rendimiento y en la capacidad intelectual, la herencia genética puede predeterminar a las personas al momento de elegir qué estudiar, cómo nos va a ir y si somos capaces de resolver problemas o tareas asignadas.

Freedigitalphotos.netPara los especialistas, el tema es sumamente complejo. Los antecedentes son variados ya que hay miles de genes que establecen los comportamientos de aprendizaje, de memoria y conductual de un individuo. Para Francisco González, jefe de la Unidad de Genética y Biología Molecular de Laboratorios Caledonian, es necesario conocer y evaluar el entorno (ambiente) en el que el individuo se desarrolla, ya que en esta complejidad la “ecuación” que se arma entre los variados genes que participan debe expresar una serie de protocolos que llevan o no a la optimización del intelecto individual.

Y ¿qué pasa con la vocación? ¿Es algo con la que nacemos o se adquiere? El genetista comenta que este tema es aún más difuso, ya que si bien se podría asociar a la complejidad que los protocolos genéticos y de expresión (herencia) ejercen sobre las conductas de las personas, se han visto casos de familias en donde la vocación es más bien un fenómeno inducido, que heredado.

La complejidad del ser humano muestra que hay parte de los genes que ejercen función cognitiva y de comportamiento, y otra, que se van expresando (genéticamente) en la medida que el individuo crece y se desarrolla. “Las condiciones de adquisición de habilidades y talentos son parte de estas definiciones que el individuo sufre en el transcurso de su vida. Esto es variado y a veces, subjetivo, ya que también dependerán de las experiencias de vida que refuerzan o inhiben algunas capacidades heredadas y que en su trayecto definen características definitivas, y en otros, transitorias”, expresó el experto.

González es enfático en señalar que el intelecto en este caso es consecuencia de más aspectos que sólo las habilidades y talentos. Cuando un joven se debe enfrentar a decidir su futuro, los individuos deben creer en las propias capacidades y buscar en la oferta académica, carreras u oficios que potencien y puedan aportarles satisfacción y realizaciones personales, más allá de la connotada búsqueda de la estabilidad económica. “En sociedades más complejas y desarrolladas, estas condiciones son determinantes para la toma de decisiones y como se mencionó, creo recomendable buscar esa congruencia entre las habilidades, talentos y capacidades, con lo que hay como oferta en nuestro país, incluso sin dejar de lado opciones en el extranjero”, señaló.