Columna de opinión: El costo de los malos hábitos

Por Mariana Iribarne, Latin America Government Relations Manager en GE Healthcare

Una investigación realizada recientemente por GE Healthcare, revela que los malos hábitos de vida –tales como el consumo de alcohol, el tabaquismo, la falta de ejercicio o una dieta desbalanceada– no sólo impactan en la salud de las personas, sino que tienen, además, un alto impacto sobre los sistemas de salud, con un costo global de US$34 mil millones por año en gastos relacionados con el tratamiento del cáncer.

El estudio, que se basó en datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), demuestra que al momento de afrontar los crecientes costos de tratamiento del cáncer -y los posibles ahorros-, es necesario poner un gran énfasis en la prevención.

Según la OMS, al menos un tercio de todos los casos de cáncer son prevenibles, siendo la prevención la opción más costo-efectiva para el control del cáncer. Es por ello que se debe poner énfasis en implementar políticas y programas nacionales para crear conciencia y reducir la exposición a factores de riesgo, y para garantizar que las personas reciban la información y el apoyo que necesitan para adoptar estilos de vida saludables.

Los crecientes costos de atención del cáncer podrían compensarse con ahorros anuales de US$25 mil millones si los individuos tomaran medidas para eliminar malos hábitos como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la mala alimentación y la inactividad física. El estudio demuestra que estos cuatro malos hábitos son claves en la incidencia de cáncer de mama, de pulmón y de colon. Casi la mitad de las muertes relacionadas con el cáncer se pueden prevenir mediante cambios saludables.

Lo cierto es que cuando postergamos la salida a correr, nos comemos la hamburguesa, nos fumamos un cigarrillo o tomamos una copa de vino, generalmente lo hacemos con un poco de culpa porque sabemos que puede tener un impacto en nuestra salud; pero rara vez pensamos en los grandes números, y en el costo colectivo que tiene la suma de cada una de esas decisiones en la sustentabilidad de nuestro sistema de salud.

Para contribuir a que cada uno de nosotros se comprometa a tener buenos hábitos, GE organiza anualmente la campaña #GetFit; esta iniciativa busca crear conciencia sobre la relación entre los hábitos saludables, el diagnóstico precoz y la reducción del riesgo de cáncer. Durante la campaña, miles de personas se comprometen a mantener hábitos saludables, se lo informan a sus amigos y publican sus progresos en las redes sociales. Yo este año me comprometí a hacer ejercicio tres veces por semana. Y ustedes, ¿a qué se comprometerán?


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