Malos hábitos representan gasto de US$33.900 millones anuales para sistemas de salud

Una investigación de GE Healthcare realizada en diez países se centró principalmente en cuatro prácticas: uso del cigarrillo, consumo de alcohol, mala alimentación e inactividad física, y la relación directa de éstos con tres tipos de cáncer: mama, pulmón y colon. 

GE Healthcare dio a conocer los resultados de una investigación llevada a cabo por GfK Bridgehead en diez países que revela que malos hábitos, como el uso del tabaco o el consumo de alcohol, representan para los sistemas de salud US$33.900 millones en tratamientos contra el cáncer, anualmente. Por otra parte, el mismo estudio reveló que si se eliminan estas malas costumbres en los pacientes, los sistemas podrían ahorrar hasta US$25.000 millones al año.

La investigación, realizada entre mayo y junio de 2013, se centró principalmente en cuatro hábitos: uso del cigarrillo, consumo de alcohol, mala alimentación e inactividad física, y la relación directa de éstos con tres tipos de cáncer: mama, pulmón y colon. Se calcularon los costos de los tratamientos en contra del cáncer, atribuidos a estos malos hábitos, en Brasil, China, Francia, Estados Unidos, Alemania, India, Japón, Arabia Saudita, Turquía y el Reino Unido. El resultado reveló que Estados Unidos encabeza la lista con un gasto de US$18.410 millones, que representa el 54% del costo global total en tratamientos contra el cáncer; seguido de China, con US$8.570 millones de dólares (25,3%), y Francia, Alemania y Turquía con aproximadamente US$1.500 millones de dólares (4,4%).  Los mercados en desarrollo, como Brasil, generan US$378 millones de dólares en gastos (1,1%) y Arabia Saudita US$107 millones de dólares (0,3%).

Hábitos como el sedentarismo o la mala nutrición son asociados generalmente con el aumento de peso; sin embargo, la investigación demostró que las personas sedentarias tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de colon, con una probabilidad del 61%, frente a aquellas que se ejercitan con regularidad. Como conclusión, US$160 millones del costo anual en tratamientos contra el cáncer de colon se pueden atribuir a un mal hábito: la inactividad.

Más de la mitad de todas las muertes relacionadas con el cáncer se pueden prevenir con cambios saludables en la vida cotidiana como mantener el peso adecuado, no fumar, comer adecuadamente, estar físicamente activo y cumplir con los controles médicos recomendados. Sin embargo, esta investigación y la Organización Mundial para la Salud (OMS) demuestran que la gran mayoría de la población continúa teniendo prácticas poco saludables y no es consciente de la relación de éstas con el desarrollo del cáncer de mama, por mencionar un ejemplo.

En siete de los diez mercados analizados, la población de fumadores regulares es todavía superior al 25%. Las mujeres francesas y los hombres turcos, por ejemplo, fueron los grupos con el más alto nivel de tabaquismo: 31% y 47%, respectivamente. En cuanto a la inactividad física, el 68,8% de los ciudadanos saudíes y el 63,3% de los británicos, mayores de 18 años, llevan estilos de vida sedentarios, en comparación con sólo el 15,6% de los indios y el 28% de los alemanes.

“Esta investigación revela que el costo global acumulado que puede atribuirse a los malos hábitos es asombroso. Es un gran estímulo conocer el potencial de ahorro que puede lograrse si todos adoptamos algunos pequeños cambios en nuestro estilo de vida y nos comprometemos con realizarnos los exámenes de prevención recomendados”, afirmó Jeff DeMarrais, Director Global de Comunicaciones de GE Healthcare. “Los resultados de esta investigación refuerzan por qué campañas como #GetFit, desarrollada por la compañía para buscar que el público de todo el mundo tome conciencia sobre la importancia de prevenir el cáncer por medio de hábitos saludables, toman tanta relevancia en nuestros tiempos”, concluyó.

 

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