Detectan lesiones intestinales en celíacos y riesgo de linfoma

Un equipo detectó en las personas celíacas con lesiones intestinales persistentes, quizás porque no adhieren a la dieta libre de gluten, tasas de linfoma cuatro veces más altas que en la población general.

Aun así, se desconoce si a todos los celíacos habría que hacerles biopsias de control para detectar esas lesiones, según aclaró el doctor Daniel Leffler, del Centro de Celiaquía del Centro Médico Diaconisa Beth Israel, en Boston.

“Todavía se realiza una evaluación de un problema si es posible resolverlo cuando se detecte”, dijo Leffler, que no participó del estudio. “El único tratamiento que tenemos (para la lesión intestinal) es la dieta libre de gluten”, agregó.

En las personas con enfermedad celíaca, el 1% de los estadounidenses por ejemplo, el sistema inmunológico reacciona al gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno. Comer alimentos con gluten lesiona el intestino delgado y mantiene hiperactivo al sistema inmunológico.

En el estudio participaron 7.625 personas de Suecia con enfermedad celíaca; a todos se les había realizado una biopsia intestinal un año después o más del diagnóstico. El 43% aún conservaba lesiones intestinales.

El equipo del doctor Peter Green, del Centro de Enfermedad Celíaca de la Columbia University, en Nueva York, siguió a los pacientes durante nueve años a partir de la biopsia. En ese período, 53 desarrollaron linfoma.

Con lo  resultados de las biopsias, el equipo halló que el riesgo de desarrollar el cáncer era similar al de la población general en los pacientes sin lesiones intestinales después del diagnóstico.

Pero en aquellos con lesiones persistentes en el intestino, el diagnóstico de linfoma era 3,8 veces más común que lo esperado para la población general.

Para Leffler, es imposible saber si los participantes con lesiones intestinales se apartaron de la dieta sin gluten.

“En realidad, no sabemos si el único problema por el que esas lesiones no se curaron fue la exposición al gluten. En algunos casos, la curación demora más”, dijo Leffler.

Aunque aún se debate si a todos los pacientes se les debería realizar la biopsia de control, Leffler recomendó el seguimiento continuo con el gastroenterólogo y el nutricionista, aun cuando no existan síntomas. Opinó que el riesgo extra de desarrollar linfoma no debería preocupar exageradamente a los pacientes.

En el estudio, sólo al 1 por ciento o a 41 de los 3.308 participantes con daño intestinal persistente se le diagnosticó linfoma, según publican los autores en Annals of Internal Medicine.

“Aunque el aumento del riesgo es significativo, sigue siendo bajo. No hay que provocar paranoia”, aclaró Leffler.

Fuente: Reuters Health, Nueva York