El costo de la obesidad en Chile

Por María Pastora Sandoval

La obesidad vista como una epidemia ya no es una novedad. Tampoco es desconocido que aumenta los riesgos de apnea del sueño, accidente cerebrovascular, enfermedad coronaria, problemas respiratorios, enfermedades al hígado y la vesícula biliar, diabetes tipo 2, cáncer al endometrio y al colon, hipertensión y osteoartritis, como explica el Centro de Control y Prevención de Enfermedades del Gobierno de Estados Unidos.

higado_graso-300x199Pero aparte de ser un gravísimo problema para la salud pública de un país, el sobrepeso también significa una gran pérdida económica para las naciones, según lo revela una infografía creada por el Master en Salud Pública de la Universidad George Washington.

Al ver esta alarmante realidad por supuesto que nos preguntamos: ¿está Chile siendo afectado en su economía como consecuencia de las personas que sufren de obesidad? A continuación algunas respuestas que, desafortunadamente, no son buenas noticias.

Como parámetro inicial debemos considerar que según establece la Encuesta Nacional de Salud (ENS), la categoría de obeso considera a todos los sujetos con un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor o igual a 30. El Índice de Masa Corporal es el peso en kilos dividido en la talla de la persona en metros cuadrados y sirve para relacionar el peso y la altura del paciente.

En Chile, el 39% de los mayores de 15 años tiene sobrepeso (y 300 mil personas padecen obesidad mórbida), según revela el estudio antes mencionado. Y según cifras de la OCDE y Asociación Internacional para el estudio de la obesidad 2011, el 27,1% de las niñas y el 28,6% de los niños entre 5 y 17 años supera el peso correspondiente a su edad. Esto ubica a Chile entre los 6 países con más obesidad de la OCDE.

Para poder tener una idea de la magnitud de estos números, podríamos relacionar que la cantidad de personas con obesidad mórbida es equivalente a la población total de la región de Tarapacá, y la población mayor de 15 años que presenta obesidad es de 4 millones de chilenos, lo que equivale a la suma de la población de las regiones del Bío Bío, Valparaíso y Atacama, como publica el Estudio Chile Saludable.

Los adultos con sobrepeso y obesidad son equivalentes a la población de la Región Metropolitana, ¡la más poblada de Chile! En 2003, un 61% de la población tenía sobrepeso, obesidad u obesidad mórbida y en 2009, un 66,7% de la población estaba en la misma situación. Por lo tanto, de seguir la misma tendencia, en 2015 un 72,4% de la población tendrá alguna de las condiciones ya citadas.

El costo humano

La buena noticia es que las muertes relacionadas con la obesidad se pueden prevenir. La mala, es que muchos compatriotas no lograron revertir esta condición:

El costo financiero

El año 2006, Fonasa reconocía que gastaba 200 millones de dólares en prestaciones de tratamientos para diabetes, infartos, hipertensión. Por ello, se estima que entre un 5% y un 7% del gasto de atenciones en salud es derivado de la obesidad, informaba el año 2006 el entonces diputado Roberto Sepúlveda.

Los gastos relativos a sufrir un infarto o accidente vascular son aproximadamente 50 millones de pesos. “O sea, todos los días Chile pierde 10 millones de dólares, que al año se convierten en más de 3 mil millones de dólares, un gasto que se evitarían con una adecuada política de prevención”, indicaba el senador Guido Girardi en 2008.

Los costos directos de la obesidad incluyen:

  • Servicios de cuidados médicos
  • Exámenes médicos
  • Terapias farmacológicas

Costos indirectos de la obesidad incluyen:

  • Valor de los trabajos perdidos
  • Primas de seguros y compensaciones
  • Salarios más bajos

Los gastos en salud son un 17% mayores para las personas obesas con respecto a las de peso normal, y un 58% mayores para quienes tienen obesidad severa y mórbida. Estos índices incluyen los costos en consultas médicas, exámenes de laboratorio y de farmacia. El ausentismo laboral aumenta en un 25% o en los obesos y 57% en sujetos con obesidad severa y mórbida.

Prevenir y ahorrar

En general, la obesidad puede ser prevenida a través de:

  • Pautas de alimentación saludable
  • Porciones de comida más pequeñas
  • Actividad física
  • Regularmente llevar un registro del peso corporal
  • Reducir las horas viendo TV, usando el computador y jugando videojuegos (excepto de que estos exijan un esfuerzo físico, como lo son los que involucran baile y/o destrezas corporales).

Casos esperanzadores

Afortunadamente, existen también buenas noticias en las que se observa que el esfuerzo en la reducción del sobrepeso tiene sus frutos: hay evidencia de que se han mostrado pequeños retrocesos en las tasas de obesidad infantil.

En Peñalolén, Macul y Puente Alto, a pesar de que bajaron sólo el 1% de kilos, existe el 6% de reducción de riesgo metabólico (posibilidad de tener cardiopatías o diabetes), en niños entre primero y sexto básico en los últimos 5 años (relación entre circunferencia de cintura y talla). Esto gracias a una Intervención del Inta en colegios de dichas comunas.

El resultado se logró gracias al aumento de horas de educación física, fragmentadas en la semana, se capacitó a los profesores para hacer clases más efectivas y a otros se les instruyó en talleres de nutrición saludable. También los kioskos de dichos establecimientos tienen 80% de oferta de productos saludables, como informó La Tercera.

Por lo tanto, no todo está perdido, hay buenas noticias. Cuidando la salud, también se cuida el bolsillo propio y el de todo un país… ¡sí, se puede!

 

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