El cambio de hora en Chile que da inicio al horario de invierno, por lo que debemos atrasar una hora nuestros relojes; algunos afirman que el cambio influye negativamente en el humor y estado de ánimo, a su “reloj biológico” y, en su salud.  Las personas que tienen cambios en el  sueño con la aparición de diversos estados de ánimo, somnolencia, insomnio, irritabilidad, nerviosismo, cefaleas y dificultades para mantener la atención y la concentración. Diversos estudios han investigado sobre estos cambios debidos a la alteración horaria, y los resultados son variados: según algunos, puede afectar débilmente a la salud, mientras para otros la variación no influye en el equilibrio de las personas.

  • Efectos en nuestra salud:  malestar general, cambios de humor y de ánimo e incluso trastornos digestivos, estos son los principales efectos. Un estudio publicado en el 2008 encontró un nexo de unión entre el cambio de hora y el incremento en los infartos de miocardio en los tres días posteriores al cambio. Las personas que refieren cambio en sus patrones de sueño-vigilia y alteraciones transitorias en su bienestar pueden sufrir irritabilidad, cefaleas o incluso dificultades para mantener la atención y la concentración, como lo señala el sitio Enlaces PD.
  • ¿Cuánto tiempo necesita nuestro organismo para adaptarse? Las funciones de nuestros órganos más importantes dependen de la secreción de varias hormonas que varían en base a los denominados cilcos circadianos «alrededor del día», estableciéndose dos etapas: el del día y la noche, la vigilia y el sueño. (Podemos tardar entre tres y cuatro días en adaptarnos).
  • ¿Quiénes son los más afectados? Las personas con problemas neurológicos (migrañas, trastorno bipolar…) ya que se pueden ver agudizados los síntomas. Los niños se adaptan con mayor facilidad, pero la modificación en los horarios de las comidas puede producir un aumento de la secreción del jugo gástrico y del apetito por la noche.
  • Niños y ancianos, más sensibles al cambio, según el sitio 20minutos.es. Lo sufren mucho más personas con alzhéimer o párkinson e influye más en ancianos y en los más pequeños. Los niños tienen un horario de sueño mayor y les afectan más  por el sueño y la alimentación pero tienen gran facilidad de adaptación. En los mayores la consecuencia es más importante.  «Sus horarios de sueño son más cortos, y por tanto el cambio, en el porcentaje de sueño total, es mayor.
  • ¿Qué podemos hacer para ir acostumbrándonos? Unos simples cambios de hábitos en nuestro día a día puede facilitar que el cambio de hora no suponga ninguna crisis en nuestro organismo. Madrugar un poco el sábado y domingo para que a nuestro cuerpo no le cueste tanto hacerlo el lunes o hacer algo de ejercicio durante el fin de semana pueden ser algunos ejemplos.

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