Intolerancia a la lactosa: qué es y recomendaciones

La leche es uno de los alimentos más completos en relación a la variedad, cantidad y calidad de los nutrientes que contiene, por lo que es promovida y ha sido incorporada a la dieta diaria, sobre todo de los niños y niñas, ya que por sus minerales, vitaminas y proteínas que contiene favorece enormemente a su adecuado crecimiento.

Sin embargo, muchas personas no lo toleran y el número sigue en aumento, y es que este producto de origen animal, contiene un azúcar llamado lactosa, que muchas personas, sobre todo adultas, son incapaces de digerir debido a una afectación de la mucosa intestinal y a la deficiencia de una enzima llamada lactasa.

 

Cuando hay un déficit de lactasa, la lactosa pasa sin ser procesada al colon, en donde las bacterias fermentan el azúcar y producen ácido láctico y anhídrido carbónico y disminuye la absorción de agua, provocando las molestias características de la intolerancia a la leche.

Entre los síntomas comunes, están:

  • Dolor abdominal
  • Diarrea
  • Distensión del abdomen
  • Flatulencia
  • Acidez de la materia fecal

Esta enfermedad que se desarrolla en la infancia, afecta poco a los niños y niñas que la padecen, siendo por lo general una enfermedad que se manifiesta en la vida adulta.

El problema de la falta de este alimento es que se dejan de consumir calcio, vitamina D, riboflavina y proteínas, lo que hace que necesariamente haya que sustituir la leche por productos lácteos tratados con lactasa, por preparados a base de proteínas de la leche, o por leche de soya, que es una buena opción por su calidad nutricional y su bajo costo y no en pocos casos con suplementos alimenticios.

El calcio que es el principal componente de la leche y su falta ocasiona problemas en el crecimiento de los niños y en los adultos osteoporosis por lo que no debe faltar en la dieta. Hoy en día existen leches y otros derivados de ellas sin lactosa, es importante saber cuáles tienen calcio para que no falte en la alimentación.

Recomendaciones para quienes tienen una leve intolerancia:

  • Tomar la leche con otros alimentos como cereales, sopas de verduras o dulces, así se tolera mucho mejor.
  • Elegir productos lácteos que contienen menos lactosa que la leche y por consiguiente provocan menos malestares, como los quesos duros o el yogurt que además interviene en una buena digestión.
  • Actualmente existen en el mercado muchos productos lácteos que no contienen lactosa, como la leche de soya.
  • Calentar la leche antes de tomarla, puede ayudar a su tolerancia, ya que el calor reduce la presencia de lactosa casi en un 100%.
  • Hay pastillas o gotas que pueden ingerirse antes de consumir la leche para evitar los efectos de la lactosa. Para su consumo se debe consultar al médico.

En caso de no tolerar nada de leche o productos derivados de ella, el calcio se puede obtener de otras fuentes, como los vegetales con hojas verdes, manzanas, zanahorias, uvas, peras, nueces, cacahuates, avena, trigo y otros alimentos o por medio de suplementos alimenticios a los cuales se les añade calcio.

La intolerancia a la lactosa se puede diagnosticar a través de un  análisis de sangre, para detectar azúcares, que se realiza después de ingerir leche o determinada cantidad de lactosa. Si aumenta la glucosa a 2 mg /dl a las 2 horas de la ingesta, se confirma el diagnóstico.

También el aumento de acidez de la materia fecal puede hablar de la intolerancia a la lactosa, lo que se manifiesta en ardor tipo quemazón o rozadura en la zona anal.

En otros casos extremos, se puede recurrir a la biopsia de intestino delgado, que permite comprobar la presencia o no de lactasa en la mucosa intestinal.

Ya que la intolerancia a la lactosa se debe a la falta de lactasa, enzima necesaria para su metabolismo, el tratamiento se enfoca a la aplicación de esta enzima mediante medicamentos específicos.

Cuando la tolerancia a la lactosa sea definitiva, lo mejor será suprimir de la alimentación la leche y sus derivados que pueden venir en varios alimentos, por lo que se recomienda leer las etiquetas antes de comprarlos o consumirlos y se buscarán sustitutos de leche como la de soya, que está resultando una opción muy saludable por la cantidad de proteínas que contiene y lo económica que resulta.

Entre los alimentos que contienen leche están:

  • Margarina y mantequilla
  • Leche en polvo instantánea o descremada
  • Helados de crema
  • Quesillos
  • Algunos purés o sopas
  • Pasteles
  • Chocolates
  • Frituras de carne
  • Flanes
  • Pan
  • Cereales, entre otros.

 

Fuente: Crónica.com.mx