El estrés post vacacional

 

Estrés o síndrome post vacacional son términos que se refieren al proceso de estrés que tenemos que afrontar tras las vacaciones, para readaptarnos de nuevo a las obligaciones laborales o escolares, al cambio de estilo de vida que supone, etc. Son términos surgidos de manera popular, que se usan mucho, por el eco que suelen tener todos los años, en los medios de comunicación”, según cita una publicación del doctor Antonio Cano Vindel, Presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (Seas).

La psicóloga e hipnoterapeuta Valeria López, explica que “el estrés es una respuesta del organismo a una situación que se percibe como demandante. Se activan mecanismos físicos y mentales que nos preparan para reaccionar. El problema surge cuando el estímulo que lo desencadenó ya pasó (o no ha pasado) y aún así hay estrés, o cuando se entiende este como un modo de vida”.

Al volver al trabajo, tras las vacaciones, sufrimos una reacción de estrés. Este estresor no es muy intenso para la gran mayoría de las personas, que pueden ver con preocupación, o incluso con ilusión, el regreso. El cambio de hábitos suele exigir un esfuerzo para volver a los horarios habituales, o para mantener la atención centrada en las tareas que nos ocupan, durante el tiempo requerido.

Lo anterior puede suponer para algunos un aumento de ansiedad, ante la posibilidad de hacerlo mal, de fallar. Los síntomas más importantes son: preocupación, inseguridad, malestar psicológico, temor a perder el control, palpitaciones, taquicardia, excesiva sudoración, temblor, molestias digestivas, dolor muscular, dolor de cabeza, evitación de situaciones, inquietud motora, etc.

Cuando la adaptación fracasa los síntomas físicos psicológicos perduran en el tiempo y pueden repercutir en la calidad de vida de quien lo padece. El cuadro presenta problemas de insomnio, con una marcada somnolencia durante el día, falta de concentración, desidia con respecto a las tareas que se deben enfrentar y ansiedad. Puede aparecer tristeza, apatía, depresión, taquicardia, sensación de ahogo, tensión, dolores musculares y problemas de estómago, según publica Terra.

La seriedad del estrés dependerá de la acumulación de otros estresores (por ejemplo, problemas de pareja, dificultades económicas, desempleo, enfermedad, etc.). También puede afectar más a las personas que no les gusta su trabajo (o su colegio, o instituto), por las razones que sean, que pueden ser muy variadas, por ejemplo: acabaron muy agotadas antes de las vacaciones, tienen o van a tener mucho estrés (laboral o académico) de manera inmediata, están sufriendo acoso psicológico por parte de sus compañeros, etc.

“Muy particularmente, en situaciones de estrés se produce la hormona cortisol, la cual hace que el cuerpo libere glucosa en la sangre para que los músculos obtengan la energía suficiente para hacer frente a la situación demandante. Sin embargo, si el estrés es prolongado, la acción de la cortisol puede jugar en contra, ya que inhibe la acción del sistema inmunológico. Pueden aparecer síntomas tales como sensanción de cansancio prolongado, irritabilidad, problemas digestivos, dolores de cabeza, dolores musculares y defensas bajas (por nombrar los más comunes), explicó la sicóloga  Valeria López.

Preocupación, ansiedad, cansancio o excitación son algunas de las emociones asociadas al estrés, las más comunes pueden desencadenar migraña. Los trastornos del sueño también son cada vez más habituales, afectando a cerca del 30 por ciento de la población.

Las afecciones más comunes son el insomnio y la hipersomnia, donde se incluyen las personas que sufren apneas del sueño o narcolepsias. ¿Qué recomendaciones se pueden entregar para que el regreso sea menos traumático y tenga menos resistencia a la reincorporación al año laboral o escolar?

“Para evitar esta situación, existen diferentes vías, en mi consulta uso la hipnosis para reencuadrar las situaciones amenazantes como algo que sí es posible manejar adecuadamente, accediendo a recursos internos. Es decir, se le da la señal a la mente de que no es necesaria la respuesta del estrés, ya que se muestran otros caminos más efectivos y saludables basados en las capacidades de cada persona. Además, se combina esta terapia con ejercicios de respiración y de meditación guiada, que ayudan a relajar el cuerpo y la mente, para entrenar la capacidad de soltar las preocupaciones y disfrutar del presente”, agrega la hipnoterapeuta y sicóloga, Valeria López.

Esta combinación de terapias ha tenido efectos muy positivos en problemas como estrés prolongado, bruxismo, insomnio, agotamiento, depresión, dolores musculares, colon irritable y jaquecas, entre otros. Agregó la profesional que se pueden ver testimonios de pacientes en www.positivamente.cl.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *