En invierno, a vacunarse contra influenza aun con diabetes

Ya existen en el mercado antibióticos que no contienen azúcares y están elaborados con sustancias que no elevan la glucosa. Si bien enfermedades respiratorias como gripe, influenza, amigdalitis, bronquitis y neumonía afectan a todos los grupos de edad, en el caso de las personas con diabetes se debe tener mayor cuidado, ya que su sistema inmune es debilitado por partida doble y puede haber mayores problemas.

Toda persona menor de seis años y mayor de 65 debe aplicarse cada año la vacuna contra la influenza. En el caso de personas con diabetes no existe ninguna contraindicación al respecto. Para tener una mayor seguridad, una buena idea es que las personas con las que convive o pasan gran parte del tiempo también se vacunen.

Otra vacuna también recomendable es la que previene contra la neumonía. En la mayoría de las personas una sola aplicación es suficiente protección para toda la vida. Sin embargo, las personas con diabetes mayores de 65 años se la deben aplicar cada cinco años. Habitualmente, una persona con gripe tiende a mejorar entre 48 y 72 horas con descanso y tomando muchos líquidos. “Sin embargo, hay que considerar que cualquier cuadro viral baja las defensas y puede conducir a una infección bacteriana”, destacó el doctor Mauricio Moraira Beltrán educador en diabetes.

En este caso, si después de dos o tres días las molestias persisten y se agrega fiebre, tos, falta de aire al respirar o ronquido del pecho, hay que acudir de inmediato al médico para evitar mayores complicaciones, además de que para una persona con diabetes puede significar una recuperación mucho más larga. El especialista indicó que durante una infección, el afectado tiene que verificar su nivel de glucosa cada cuatro horas e hidratarse constantemente, además de terminar el tratamiento que le indique el médico para evitar que las bacterias se hagan resistentes y existan recaídas.

 Sobre los medicamentos para atacar las infecciones respiratorias, ya existen en el mercado antibióticos que no contienen azúcares y están elaborados con sustancias que no elevan la glucosa.

Prevenir y no lamentar

La principal recomendación en esa época es abrigarse bien, además de beber líquidos y comer frutas y verduras, principalmente aquellas ricas en vitamina C, para fortalecer el sistema inmunológico. Por otro lado, el especialista recomendó lavarse las manos con frecuencia, en especial después de tener contacto con personas enfermas, así como evitar acudir a sitios concurridos si se tienen síntomas de alguna enfermedad respiratoria, para evitar el contagio.

En el caso de las vacunas se deben aplicar antes de que empiecen los climas fríos, para que realmente sean preventivas. Moraira Beltrán enfatizó la importancia de evitar automedicarse, ya que existen muchos productos de venta libre que pueden elevar la glucosa o la presión arterial. Por eso es muy importante que el médico determine el tipo de enfermedad, bacteria o virus e indique el tratamiento adecuado.

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