Otitis de verano

Si sus hijos o Ud. son de aquellos que nadan y bucean como peces durante horas, tenga cuidado porque durante este tiempo el agua, el cloro y la contaminación pueden inflamar las paredes del oído, permitiendo que bacterias y hongos penetren en su interior y se produzca una dolorosa otitis externa.

Revise aquí algunas medidas de prevención.  Las señales de alerta son claras: los menores se quejan de dolor de oído, generalmente muy intenso, que se agudiza al movilizar la oreja, por ejemplo, para ponerle una camiseta a través de la cabeza o al apoyarla para dormir de lado.

 “Buena parte de la consultas en esta época corresponden a otitis externas producto de baños prolongados sin los cuidados necesarios. Ello genera una inflamación del conducto auditivo externo, lo que permite la maceración y la entrada de las bacterias”, explica el otorrinolaringólogo de Vidaintegra, Dr. José Plandiura.

 Se diferencia de la otitis media aguda porque esta última aparece con mayor frecuencia en el invierno y se asocia a infecciones virales o bacterianas, cambios de temperatura y resfríos. Dolor intenso, sensación de aumento del volumen del conducto auditivo externo, y dolor al palpar la zona del oído son los síntomas de ambas patologías. En ocasiones, puede producir fiebre, supuración y pérdida de audición, estas últimas más usuales en la otitis media aguda.

Oídos secos: la clave de la prevención
La prevención es bastante simple: basta con mantener los oídos secos para evitar la aparición de la otitis. Pero, ¿cómo lograrlo en verano? Una buena medida en conminar a los menores a salir periódicamente del agua para calentarse y secarse al sol o con toallas. Sin embargo, “si hay antecedentes de otitis externa es recomendable además usar tapones óticos de manera intermitente para impedir la entrada masiva de agua al conducto. Si no es común que sufra esta dolencia, no es necesario”, afirma el especialista de Vidaintegra.

 “Para el secado, se recomienda poner la cabeza de costado para que el agua salga, comprimir el oído con la toalla y luego secar la parte externa”, explica, y agrega que no hay que utilizar cotonitos ni secar por dentro, pues esto “ayuda a la maceración dentro del conducto y la aparición de la otitis externa”.

 Sobre el uso de los cotonitos, el Dr. Plandiura es claro: “lo ideal es no usarlos”. Explica que su objetivo es limpiar el cerumen, sin embargo, éste es un elemento protector. “La limpieza debiera ser solo por fuera. Para asearse lo mejor es usar un algodón húmedo y solo en el exterior”.

 En el caso de los niños, otra medida de prevención es evitar los cambios de temperatura, lo que se logra secando el pelo una vez que salen del agua. “Pueden secarse tomando sol, pero es mejor secar antes el pelo para evitar resfríos”, explica el especialista.

Mar, lago o piscina
La aparición de la otitis externa tiene que ver con el tiempo de exposición y también con la temperatura del agua. Un baño de más de una hora es considerado prolongado. Por otro lado, “el mar es más frío que el lago, y el lago es más frío que la piscina”, explica, y el agua fría inflama con mayor facilidad el conducto auditivo.

 “Si se está expuesto a aguas contaminadas o estancadas, por supuesto que habrá más posibilidades de  tener otitis. De igual forma entre una piscina pública y una de casa, es más sana esta última, ya que en las públicas se usa gran cantidad de cloro para eliminar las bacterias, lo que irrita el conducto auditivo”, advierte el Dr. Plandiura.

 El especialista de Vidaintegra explica que siempre que hay malestar se debe consultar: si las molestias son leves y ocurren de noche, el dolor se puede manejar con un analgésico suave y la visita al día siguiente a la consulta médica. En el caso de haber fiebre, supuración o disminución de la audición, corresponde ir a una urgencia. “El paciente no sabe si lo que tiene es una otitis media aguda o una otitis externa, y puede seguir evolucionando. Si no se consulta puede haber daño en la cadena de huesos o bien el tímpano puede reventar”, explica el otorrino.

 En el caso de los pacientes con diabetes “o cualquier inmunosupresión, pueden tener complicaciones muy severas, por lo que hay que consultar precozmente”, señala el Dr. Plandiura. El tratamiento dependerá del tipo de otitis: antibióticos, gotas o analgésicos. En general es de tratamiento ambulatorio y en la mayoría de los casos no requiere hospitalización.

Cómo prevenir
  • Usar tapones óticos si hay antecedentes de otitis externa.
  • En el caso de los adultos, se pueden utilizar gorras de baño que mantendrán los tapones
    Tapones y gorro de baño para prevenir

    ajustados.

  • Secar el pelo después de los baños.
  • Secar los oídos por fuera, preocupándose de no introducir elementos como cotonitos u otros.
  • No sumergirse en aguas contaminadas o estancadas, o en sectores no habilitados para el baño.
  • Consultar precozmente si hay malestar o dolor.
  • Evitar los cambios de temperatura.
  • Evitar baños prolongados en aguas muy frías.

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