La ecolocalización para orientarse en la oscuridad

Delfines - Freedigitalphotos.netHasta hace muy poco, se creía que la ecolocalización era una habilidad exclusiva de animales como los delfines y los murciélagos. También conocida como ecolocación o biosonar, esta forma de explorar el entorno mediante señales acústicas está siendo aprendida por personas con poco o nula visión para detectar los objetos que los rodean interpretando el eco que generan, lo que les permite movilizarse con mayor autonomía.

Esta práctica consiste en realizar un ‘clic palatal’, es decir, “un chasquido que se origina poniendo la punta de la lengua en el velo del paladar, justo detrás de los dientes, y realizando un movimiento rápido hacia atrás, aunque es frecuente hacerlo erróneamente hacia abajo”, señala Juan Antonio Martínez, un científico de la Universidad de Alcalá de Henares, en España, quien dirigió uno de los primeros estudios sobre esta capacidad que pueden desarrollar los humanos.

senadis_ecolocalizacionEn Chile, hace muy poco estuvo de visita el máximo referente de la ecolocalización, el mexicano Juan Ruiz, quien capacitó a un grupo de 15 ciegos en la técnica del flash sonar con el fin de difundir esta habilidad entre las más de 630 mil personas con algún grado de dificultad visual que hay en nuestro país, según el Estudio Nacional de la Discapacidad (ENDISC) 2004, convirtiéndose en la primera nación latinoamericana en aplicar esta técnica.

Según los expertos en el tema, las posibilidades que se abren con el desarrollo de la ecolocalización no son sólo para las personas invidentes; también puede ser de gran utilidad para bomberos y equipos de rescate, quienes podrían identificar, por ejemplo, salidas entre el humo.