Sarcopenia versus el deporte

La sarcopenia es la reducción cuantitativa de masa muscular. Con la pérdida de ésta, se produce una reducción en el índice metabólico, lo cual puede llevar a un aumento de peso indeseado por la acumulación de grasa en su organismo. Se incrementa el riesgo de resistencia a la insulina, de perder masa ósea, de reducir la capacidad cardiovascular, de empeorar la postura, y de otras alteraciones que pueden desencadenar diversas enfermedades. Sin embargo, el conocimiento de esa situación beneficia al poder actuar para retrasar ese desgaste físico y elevar su calidad de vida e incluso, evitar la reducción grave de masa corporal, que conduce a la discapacidad de movimiento y a la dependencia para sobrevivir.

Pese a que en estas últimas décadas, los médicos se han volcado al diagnóstico, prevención y tratamiento de la osteoporosis, los estudios de la sarcopenia han venido profundizándose dado que la osteoporosis no es causa sino consecuencia, en gran medida, de la pérdida de masa muscular. Nada más lejos de la realidad, y es que es importante tener unos músculos en forma a cualquier edad. El deporte es la mejor manera de evitar la sarcopenia. Se calcula que cuando tenemos una edad adulta en cada década ganamos 3 kilos de grasa a partir de músculos transformados. Este proceso es el que hace que cada vez tengamos menos fuerza al perder fibras musculares.

Cualquier tipo de actividad física es recomendable, carrera, caminar, levantar pesos… Es importante que practiquemos deporte habitualmente y siempre, ya que la constancia y la dedicación son los culpables de que adquiramos una masa muscular envidiable. Además, al activarse la circulación se activan las funciones básicas del organismo, los impulsos nerviosos que aumentan y con ellos la movilidad y el tiempo de respuesta de nuestro cuerpo. Si practicamos deporte evitaremos sufrir problemas óseos, y es que la sarcopenia acaba por hacer de nuestro esqueleto una parte muy frágil de nuestro cuerpo debido a que los huesos dejan de estar protegidos por los músculos. Con la práctica deportiva no solamente se endurecen los músculos, sino que los huesos se mantendrán fuertes por más tiempo evitando lesiones.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *