Dormir con el estómago “lleno”, sin duda produce malestar durante la noche y el descanso se hace casi imposible. La causa de esto es comer en exceso y alimentos que no son recomendables en la noche.

Rebeca Flores Galleguillos, nutricionista de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, cuenta a Emol que se sugiere evitar cenar e inmediatamente irse a la cama. “Ojalá la cena sea dos horas antes de ir a reposar y las porciones moderadas”.

Flores señala que para tener un buen dormir se debe evitar una serie de alimentos, por ejemplo los que contienen mucha fibra, porque aceleran la digestión y pueden producir incomodidad durante la noche. Al igual que los alimentos muy condimentados o flatulentos como legumbres, el repollo y los rábanos, y los helados que por su aporte en lactosa puede producir meteorismo.

Además, la nutricionista advierte que si bien el apio estimula su eliminación, se convierte en un alimento inadecuado para la noche ya que es un diurético natural, por lo que puede causar idas y venidas al baño, interrumpiendo el sueño con bastante frecuencia.

Otros que se deben evitar durante las últimas horas del día son el café, el alcohol, las frituras y el exceso de sal. Esto porque mantienen demasiado ocupado al sistema digestivo hasta altas horas de la noche.

En tanto las pastas quedan casi condicionales en el menú nocturno, revisando el tamaño de la porción y la salsa que las acompañan. “Hay que preferir los fideos largos a los cortos. Los cocinados al dente, en lugar de los recocidos y los con salsas livianas, en vez de las con mucho quesos cremas y aliños”, señala la especialista a Emol.

Cada cuatro horas

La nutricionista recuerda que el organismo funciona y requiere las 24 horas de nutrientes. “Ideal comer cada tres o cuatro horas partiendo desde el desayuno y así hasta llegar a la hora de la cena”, comenta.

En cuanto a la hora del “té” o la “once”, Rebeca Flores agrega: “Puede que en la once te excedas en la cantidad de comida, lo que a corto plazo se traducirá en grasas guardadas que no fueron usadas en su momento y si no realizas una actividad física programada, claramente tendrás sobrepeso”. Sin embargo, si se tiene el hábito de tomar once, aconseja que debe ser equilibrada, temprano y luego de 3 a 4 horas, cenar eligiendo con pinzas lo que se come.

Qué se recomienda comer

El plato debe ser ligero y equilibrado, pero con una buena cantidad de hidratos de carbono para que se produzca más serotonina, lo cual tiene un efecto calmante de cara al sueño y éstas a su vez, deben ir acompañadas de muy pocas proteínas, afirma la especialista a Emol.

Los platos que se podrían comer de noche serían los budines, flanes o cremas de verduras; sopas, guisos, estofados, carbonadas, charquicán, zapallitos rellenos; cazuelas de ave; pescados al horno o a la plancha con arroz, papas cocidas y/o verduras salteadas. Frutas frescas o en compota, jaleas y jugos de frutas naturales.

 

Fuente: Emol

Por Clínico.cl

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