Muchos alimentos “engañan” nuestro estómago ya que luego de consumirlos nos hacen sentir más hambre o producen una sensación de vacío, así lo señaló a Yahoo! Marjorie Nolan, vocera de la Asociación Americana de Dietética, quien dio a conocer cuáles son estas comidas.

Bebidas dietéticas

Al consumir una de estas bebidas, su sabor dulce “despierta” el proceso digestivo pero no ofrece elementos nutricionales, lo que estimula el apetito. La cafeína y la carbonatación que contienen, si bien moderarán el hambre por unos momentos, luego generarán el efecto contrario. Para evitar eso, la especialista recomienda beber líquidos calientes como un té ya que permite disminuir el apetito.

Una gran ensalada verde con aderezo libre o bajo en grasas

Generalmente, las personas que se someten a una dieta se alimentan de ensaladas con ingredientes bajos en grasas. No obstante, esta combinación puede tener un efecto “boomerang” ya que, pese a que contienen harta fibra y aparentan grandes porciones, al no tener mucha proteína ni grasa no logrará mantenerte satisfecho. Ante esto, es preferible agregar a la ensalada un pedazo de carne, pollo o legumbres.

Las manzanas

Las manzanas son reconocidas como un alimento saludable que contiene grandes cantidades de vitamina y fibra, pero si no se ingiere nada más que una de estas frutas por la mañana es probable que la persona coma más durante la cena. Como solución a esto Nolan aconseja agregar a la manzana de la mañana entre 5 y 10 almendras, o bien, un trozo de queso.

El yogur light

La explosión de sabor dulce, a menudo artificial, de este tipo de yogures provoca que el estómago inicie la producción de jugos gástricos. Sin embargo, no es lo suficientemente nutritivo como para que el estómago deje de pedir más comida. Ante esto, una mejor opción es un yogur griego bajo en grasas ya que son más cremosos y tienen altos niveles de proteínas.

Cereal inflado con leche descremada

Es tan bajo en calorías, que no permite mantenerse con energía por mucho tiempo. En este sentido, cabe destacar que el cereal contiene tan poca fibra que tras consumirlo es probable que den ganas de comer más.

La goma de mascar

Si bien muchas personas creen que masticar un chicle les “quita el hambre”, Nolan asevera que el sabor de éste provoca que fluyan los jugos gástricos y que se revolucione el sistema digestivo, preparándolo para una comida de verdad. A la larga, esta práctica genera que las personas tengan “atracones” de comida.

 

Fuente: Biobio Chile

 

Por Clínico.cl

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