Cómo enfrentar el verano con várices

  • Las várices solo se pueden tratar en invierno, cuando la radiación solar es baja. A continuación, consejos para minimizar las molestias durante los meses de calor.

 

Las várices se producen por un problema mecánico de las venas de las piernas, que lleva a que éstas pierdan su elasticidad y tengan dificultad para impulsar el flujo sanguíneo hacia arriba, en contra de la fuerza de gravedad. El resultado es la congestión de la sangre en paquetes venosos que a nadie le gusta tener. Las altas temperaturas del verano hacen que las venas se dilaten, por lo que las personas que tienen várices verán aumentados sus síntomas: pies hinchados, calambres, dolor, sensación de peso en las piernas.

Para enfrentar el verano con várices, se recomienda evitar las exposiciones prologadas al sol, y acudir a la playa en horas en que la radiación solar es más baja, es decir, después de las cuatro de la tarde. También es importante tomar mucha agua, e hidratar con crema la piel que cubre las várices, además de usar protector solar. Caminar sobre la arena y meter los pies al agua del mar, así como tomar duchas frías, también puede ser ayuda para evitar las molestias de las várices. El ejercicio es fundamental, ya sea caminar, correr o andar en bicicleta, ya que la compresión rítmica de los músculos de la pantorrilla ayuda a la correcta circulación de la sangre.

Si las circunstancias lo permiten, el uso de medias elasticadas de compresión graduada es la forma más efectiva de ayudar al funcionamiento de las venas. Así lo explica el doctor Leopoldo Mariné, cirujano vascular y endovascular de la Universidad Católica: “El uso permanente de medias elasticadas permite distribuir el flujo de sangre venosa hacia territorios profundos de las venas, reduciendo la sobrecarga de las venas superficiales y retardando con ello la aparición de las várices. También reduce el edema o hinchazón y las molestias propias de esta condición”.

Así también, existen algunos medicamentos para enfrentar las várices; sin embargo, el doctor Mariné advierte que éstos no atacan la raíz del problema. “Los medicamentos ayudan a que las venas trabajen mejor, pero no tienen un efecto preventivo”, señala el especialista.

Esperar el invierno

Durante el verano solo se pueden tomar medidas para calmar las molestias que producen las várices, pero éstas no conducen a que el problema retroceda. Una cirugía para extraer las venas enfermas resulta efectiva para este fin, sin embargo, se debe esperar hasta el invierno para realizarla. “La alta radiación ultravioleta hará que las cicatrices, aunque son pequeñas, se pigmenten, dejando una huella permanente”, advierte el doctor Mariné.

Dado que la cicatrización demora entre dos y tres meses, el médico recomienda tratar las várices entre abril y septiembre, y así lucir piernas saludables en el verano siguiente. “Si la persona es ordenada, podrá planificar con tiempo su cirugía”, señala el doctor Mariné.

Consejos para evitar el avance de las várices

  • Proteger las piernas de la luz del sol.
  • Beber mucha agua.
  • Caminar a diario, con un ritmo constante.

 

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